Reingeniería del sistema inmunológico humano
Posted on : 10-02-2010 | By : rafael | In : Medicina
Etiquetas: B, Caltech, cancer, celula, David Baltimore, gripe, HIV, inmunidad, linfocito, melanoma, NIH, patogeno, receptor, SARS, T, vacuna, viruela
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Gripe porcina, Gripe Española, SARS. Cada año aparece un nuevo virus del cual protegerse. Actualmente la respuesta de nuestro cuerpo a estos virus es bastante basica, atrapa los que puede.
El sistema inmunólogico tiene dos componentes principales. La imnunidad innata actua de primera mano, pero su respuesta es genérica, su repertorio y memoria inexistente. Por si misma, no es suficiente. Para poder combatir infecciones cronicas y desarrollar respuestas especificas a ciertos patógenos el cuerpo concentra su capacidad en un segundo “sistema imunológico adquirido” que regula y amplifica la respuesta del sistema innato, brindando al cuerpo la posibilidad de enfrentarse a nuevos retos. Mucha de su labor radica en la producción de anticuerpos, cada uno de los cuales esta diseñado especificamente a la fisicoquímica de un patógeno invasor. En el mejor caso, el sistema inmunológico crea un anticuerpo que es perfecto para alguna potencial amenaza, adicionalmente el sistema inmunologico adquirido mantiene “memoria” sobre el anticuerpo, permitiendo al cuerpo estar mejor preparado para futuras invasiones del mismo patógeno. El anticuerpo en cuestión, se unirá y finalmente neutralizará o eliminará a los organismos nocivos.
Hasta el momento el proceso de elaboración de anticuerpos depende mucho de la suerte, y de un tipo de linfocito conocido como célula B. En principio, los linfocitos B tienen la capacidad para recombinarse en una variedad casi infinita de anticuerpos: cerca de 65 diferentes “regiones V” en el genoma pueden combinarse con 25 “regiones D” y 6 “regiones J”, generando mutaciones al azar. En la práctica obtener el anticuerpo correcto sigue dependiendo de la combinación adecuada en el momento justo. Las combinaciones emergen en cualquier momento y en cualquier individuo en función de dos cosas: el repertorio de anticuerpos que su organismo ha generado previamente, y un juego aleatorio de combinación y mutación muy parecida a la selección natural, los linfocitos B que son efectivos en eliminar patógenos sobreviven mientras que los que tienen un pobre desempeño, terminan siendo eliminados.

