La asociación automovilística de Nueva Zelanda ha anunciado que cambiara OpenOffice por Microsoft Office. De acuerdo a su CIO, Doug Wilson, aunque Microsoft Office no es barato, es imposible trabajar con el software open source por los temas de incompatibilidad y entrenamiento.  Un mundo dual es complicado y quiera la gente o no, Microsoft es un estándar de facto. También añadió que en el caso del software abierto “No tienes idea a donde el producto apunta, sin embargo Microsoft provee de un mapa para el futuro.”

En concreto son 500 licencias, además de un arreglo para el uso doméstico por parte de los usuarios.

Hay mucho revuelo acerca de este decisión, que es un precedente no muy favorable para OpenOffice, que ha venido incrementando su cuota de mercado tanto en el sector doméstico como de negocios.

Fuente: Computer World